En el centro de la
Plaza de Mayo se encuentra a Pirámide de Mayo, el primer monumento
patrio que tuvo la ciudad de Buenos Aires.
En abril de 1811 la Primera Junta decidió mandar a construir un
monumento para celebrar el primer aniversario de la Revolución de
Mayo.
En 1856 se la transformó, bajo la dirección del artista Prilidiano
Pueyrredón, construyendo una nueva pirámide sobre los cimientos de
la anterior. En 1912, después de haber sufrido algunas
modificaciones, se la trasladó 63 m más al este de donde se
encontraba originalmente, pues se pensaba erigir un enorme monumento
que la contuviera en su interior.
En la parte superior se encuentra la imagen de la Libertad, obra del
escultor francés Joseph Dubourdieu, que, desde el suelo hasta la
parte superior del sombrero frigio de dicha imagen mide 18,76 m.