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Ubicación: Bolívar 65, Monserrat.

El Cabildo de Buenos Aires fue el ayuntamiento o corporación municipal de la ciudad de Buenos Aires que funcionó desde la fundación de la ciudad en 1580 hasta su supresión en 1821. En la actualidad es hoy el Museo Histórico Nacional del Cabildo y de la Revolución de Mayo.

En 1580 Juan de Garay fundó definitivamente la ciudad de Buenos Aires y como era costumbre en aquella época, cada vez que un español creaba una ciudad, otorgaba un espacio de terreno frente a la plaza principal donde se construía un Cabildo, por lo cual Garay otorgó un cuarto del solar N°51 en la esquina noroeste de la Plaza de Mayo.

El primer cabildo de precaria construcción se levantó en 1608. Actualmente ocupa el mismo lugar desde 1580, sin embargo su edificio sufrió sucesivas modificaciones.

Se trataba de un edificio de adobe y techos de paja y caña. En su interior se encontraban dos humildes salas: un salón para reuniones (Sala Capitular) y otro que funcionaba como cárcel. La obra fue llevada a cabo por el alarife Juan Méndez y la financiación fue posible por medio de nuevos impuestos a las naves que entraban y salían del puerto de Buenos Aires.

Las tejas llegaron dos años más tarde y, para mediados de siglo, el ya Cabildo tenía balcón y torres de madera y barro. En 1610 concluyeron las obras.

Después de dos años, y debido a la cantidad de presos alojados, el Cabildo resultó chico y tuvo que ser destinado totalmente a su función de cárcel, con lo cual las reuniones de autoridades se realizaron en la casa del gobernador y posteriormente en el fuerte.

Durante varios años no se hizo un mantenimiento del edificio, por lo cual pronto se lo vio en ruinas. El primitivo Cabildo comenzó entonces a derrumbarse.

En 1725 se decidió la demolición total del edificio y la construcción de uno nuevo. Este nuevo proyecto perteneció al italiano Andrés Blanqui quien comenzó a darle la forma de Cabildo que hoy conocemos. Esta nueva obra se trataba de un edificio de dos pisos con balcón y una torre, sala Capitular, capilla, oficinas de jueces y escribanos y calabozos diferenciados por sexo todo en ladrillo. La arquitectura de la fachada posee un estilo barroco de Lombardía, y pese a ser un edificio bastante austero, Blanqui hizo uso del arco albertiano retomando el motivo del arco triunfal romano con la peculariedad que en el Cabildo se le utiliza superpuesto en dos plantas: en el centro de la galería superior que da al balcón y en el centro de la galería inferior. Otros dos elementos de la tradición lombarda son las pilastras toscanas pareadas de modo que forman nichos entre ellas (en la tradición italiana tales nichos servían para ubicar esculturas en ellos, aunque en el Cabildo esto nunca se llevó a cabo), tales pilastras articulan decorativamente al muro de la fachada; y la cornisa curva de la torre semejante a la del Santuario della Madonna dei Ghirli.

En 1748, un conjunto de carpinteros y herreros encabezados por Diego Cardoso dotó de puertas y rejas al Cabildo,

En 1773 apareció la torre -algo más alta que la actual- cuya cúpula se cubría con un techo de lata, cuya construcción finalizó en 1765

En octubre de 1763 fue comprado en Cádiz un reloj para instalar en la torre del edificio, que con sus campanadas se destacaría en la tranquila ciudad, el cual fue reemplazado en 1860 por otro adquirido en la casa inglesa Thwaites & Reed, mientras que el viejo reloj español fue trasladado a la iglesia de Balvanera.

En 1767 se amplió la cárcel hacia los fondos del terreno, pudiendo recién entonces separar a hombres de mujeres.

En 1783 se logró finalizar la Capilla y se agregaron más calabozos, y en 1794 el edificio fue sometido a una restauración general. El balcón concejil de hierro fue agregado a fines de s. XVIII.

En 1821 el Cabildo fue derogado como institución y en 1879, Pedro Benoit lo adoptó como sede administrativa de los Tribunales Nacionales. En los años siguientes se agregó un cuerpo más a la torre, una impronta italianizante en la fachada y una cúpula vidriada que semejaba un faro, hasta que en 1889, debido a la apertura de la Avenida de Mayo, se demolió la torre por su excesivo peso y tres arcos del sector norte, perdiendo su simetría frontal. En 1931 se demolieron los otros tres arcos del lado sur para abrir la diagonal Julio A. Roca.

El 28 de abril de 1938 el Poder Ejecutivo nacional creó la Comisión Nacional de Museos y Monumentos Históricos por Ley N° 11.688, que un año luego se instaló en el Cabildo como sede permanente. Ésta comisión encomendó al arquitecto Mario Buschiazzo la restauración del edificio original. Esta fue la última reforma importante que se realizó en el edificio en la cual se rescató, en parte, el diseño original de Blanqui de 1810.

Para lograr esto Buschiazzo se basó en planos del proyecto de Benoit, y logró restaurar las salas en noviembre de 1939, junto con el primer piso. Para la restauración del resto del edificio buscó rescatar los elementos originales, la mayoría de los cuales se hallaban en el depósito municipal. El principal problema lo constituyó la fachada posterior, pues no se guardaba documentación de la misma, de manera que se optó por hacerla similar a la delantera. La torre se reconstruyó en hormigón armado para poder diferenciar las partes nuevas de las antiguas, y se redujo con respecto al tamaño que tenía en la época de la colonia dado que de haberlo conservado hubiese quedado desproporcionada con el menor tamaño de apenas cinco arcos que tenía ahora el Cabildo. En esta oportunidad también se abrió al público el nuevo Patio del Cabildo, incluyendo un pasaje peatonal semi-público que conecta la Avenida de Mayo con la calle Yrigoyen, y en el cual funciona hoy en día un café.

La restauración total fue inaugurada el 11 de octubre de 1940

Finalmente, en 1959, bajo proyecto y dirección del Arq. Alejandro Bustillo se construyó el edificio anexo que incorporó los antiguos calabozos de hombres restaurados en 1940. En él se realizó la mega exposición histórica del Sesquicentenario.

La Comisión Nacional de Museos es una construcción de dos plantas, que respeta el sobrio estilo colonial vernáculo y tiene entrada por Avenida de Mayo 556. Allí se encuentran las oficinas de la Comisión y se vende al público los libros y gacetillas que la misma edita, con temática histórica y arquitectónica.

Su patrimonio está conformado por el propio edificio y por las colecciones integradas por documentos, pinturas, retratos, piezas, joyas  y objetos de los siglos XVII al XX, la imprenta que fuese instalada por el virrey Vértiz en la Casa de Niños Expósitos, la lámina de Oruro obsequiada al Cabildo en ocasión de la victoria de 1807 frente a los ingleses (Invasiones inglesas), y en el patio puede observarse un aljibe de 1835, que pertenecía a la casa natal de Manuel Belgrano, todos ellos, elementos vinculados a la historia institucional de la ciudad.

En la Sala dedicada al Cabildo como institución se refleja la actividad que se realizaba en los tiempos de la colonia española y podemos ver, entre otros objetos, el Estandarte Real y el Arca fiscal de Caudales, donde se guardaban las monedas recaudadas por el Cabildo a través del cobro de impuestos. También, el Reglamento de Milicias de 1801, un documento que describe cómo debían conformar los ciudadanos estos cuerpos armados para entrar en combate ante la necesidad de defender la ciudad.

El predio y el espacio circundante, escenarios de sucesos de nuestro pasado, acrecientan su valor histórico.

Entre los años 1991-1992 se realizaron excavaciones arqueológicas en el patio central del Museo, tomando como base un croquis del año 1936, realizado para las instalaciones sanitarias del edificio.

Como resultado de las tareas llevadas a cabo por el equipo del Arq. Daniel Schavelson, se comprobó la presencia de túneles del siglo XVIII y cisternas del siglo XIX. Además de hallarse fragmentos de piezas indígenas del período colonial, restos de cerámica española y otros elementos de la vida cotidiana como vasijas de aceite y pipas.

El Cambio de guardia del Regimiento I de Infantería “Patricios”,  la Ceremonia Anual del Relevo de Guardia de Honor del Cabildo y visita presidencial son parte de los festejos de los actos conmemorativos de la Semana de Mayo que organiza el Museo Histórico Nacional del Cabildo y la Revolución de Mayo, todos los 22 de mayo. Esta ceremonia cuenta con la asistencia de autoridades nacionales, provinciales y municipales. El presidente de la Nación, en su carácter de comandante en jefe de las fuerzas armadas, autoriza el relevo; posteriormente ingresa al Cabildo para firmar en la Sala Capitular el libro de visitantes ilustres del Museo, evocando el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810.

Los días de apertura al público se realizan, cada 60 minutos , un relevo de la guardia apostada en la puerta de acceso al Museo.

Visitas guiadas: Viernes a las 15.30 (Gratuita). Sábados y domingos a las 12.30 ($3), 14 (Gratuita) y 15 ($3).
Informes y solicitud de visitas en visitascabildo@cultura.gov.ar
Tel: 4342-6729 y 4334-1782