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Ubicación: Parque 3 de Febrero, Palermo.

El distrito denominado Bosques de Palermo está conformado por diferentes parques y aéreas públicas entre ellos podemos mencionar: El Planetario Galileo Galilei, El Zoológico, el Jardín Botánico, El Jardín Japonés, El Lago de Regatas, el conjunto conocido como Parque Tres de Febrero dentro del cual se encuentra el Rosedal y el Hipódromo Argentino de Palermo.

El sector que iba desde la actual avenida Sarmiento a la calle Pampa, fue en sus principios, un bosque natural de árboles de diversas especies entre las que se reconocían espinillos, sauces y talas. El lago natural existente en el lugar, se formó con las aguas del río, que separaron a ese sector de la zona que comenzaba a urbanizarse y extenderse hacia el norte. Posteriormente, el bosque natural se bautizó con el nombre Parque San Benito de Palermo y fue aquí donde Juan Manuel de Rosas tenía su residencia de verano mientras era gobernador de Buenos Aires.

El Parque Tres de Febrero fue creado en estos mismo terrenos, por iniciativa del por entonces Presidente Domingo Faustino Sarmiento, el 11 de noviembre de 1875 (fecha de la batalla de Caseros en la que Urquiza derrotó a Rosas). El proyecto original fue de los arquitectos Ernesto Oldendorf, Fernando Mauduit y Jordan Wysocky y finalizado por el arquitecto Dormal en 1876.

En 1914, el Parque fue ampliado y se inauguró el Rosedal (también conocido como Paseo del Rosedal) cuyo nombre fue adquirido con el tiempo, ya que por ese entonces, el objetivo del proyecto sólo tenía como fin el embellecimiento de un sector del Parque Tres de Febrero con canteros de flores. Las obras estuvieron a cargo del famoso paisajista francés Carlos Thays.

Se trata de un espacio de 3,4 hectáreas delimitado por las avenidas Infanta Isabel, Iraola y Pedro Montt. Es el sector más concurrido, está rodeado por uno de los lagos del parque y protegido en todo su contorno por una reja de hierro forjado, en el que se plantaron 1.189 especies diferentes de rosas que dieron origen a 18.000 ejemplares de rosas que alberga en una explosión de color y aromas.

Más cerca en el tiempo hubo una etapa “privatizada”: durante 20 años, y hasta 2012, su mantenimiento estuvo a cargo de la empresa YPF, que invertía $ 300.000 por mes para tenerlo arreglado. Ese contrato se terminó cuando la petrolera fue expropiada por el Gobierno nacional. Y desde entonces lo mantiene la Ciudad a cargo del Ministerio de Ambiente y Espacio Público para lo cual cuenta con una cuadrilla de 20 personas y un presupuesto de $ 500.000 mensuales que se utilizan para el mantenimiento del parque.

El 14 de abril de 2011, el Rosedal fue declarado Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires por la legislatura porteña, lo que implica que cualquier restauración o trabajo nuevo que se le haga debe respetar el diseño original.

En la actualidad el parque está poblado de obras escultóricas, paseos centenarios, plazas y museos. Sus mayores atractivos son:

Los lagos artificiales, creados en las depresiones que quedaron al extraer tierra para las obras del ferrocarril, rodeados por un frondoso bosque de tipas, eucaliptos, jacarandás, ceibos, lapachos, araucarias y palos borrachos. En sus aguas viven numerosas especies de peces, como tarariras, dienturdos, mojarras y bagres. En el embarcadero se puede alquilar un bote a remo o pedal para poder navegarlo y disfrutar de un paseo atípico. Otra de las postales que ofrece el lugar.

El Puente Helénico Blanco o Puente de los Enamorados es otra gran atracción. Como su nombre lo indica, el elegido por las parejas que mediante un ritual buscan proteger su amor. Dice la leyenda que los enamorados deben tomarse de la mano, pisar el primer escalón y ambos con el pie derecho detenerse a la mitad y darse un beso. Se trata de un puente de estilo griego, una magnífica construcción de madera que atraviesa el lago, realizado sobre diseño del reconocido Ing. Agrónomo Benito Carrasco en 1914.

Cerca del puente se halla una pérgola de igual estilo que recorre en zigzag la orilla del lago a lo largo de varios metros.

Al acercase a uno de los bancos ubicados cerca del eje principal, el visitante se sorprenderá con el denominado “audio cuento”: bajo una pérgola, un dispositivo que detecta movimiento enciende un reproductor encargado de contar un cuento al convidado de turno.

En una de las entradas es recreado un pequeño patio andaluz creado en 1929 con sus bancos, una espléndida fuente de cerámica, escaleras de mayólica multicolor y una glorieta, donado por la ciudad de Sevilla en 1929. En su base se lee una dedicatoria y procedencia, “de la industria de Triana, el barrio de los laboriosos alfareros y de los intrépidos navegantes”. La Glorieta de este patio está cubierta de rosales trepadores y enredaderas, culminando en la obra escultórica de Emile Peynot construida en mármol de carraca de 14 toneladas de peso llamada “Ofrenda Floral a Sarmiento” la cual después de varios atentados que sufrió fue abandono, hasta que en 1996, bajo petición del
Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Dr. Fernando de la Rúa, expertos y estudiantes de Bellas Artes trabajaron en la restauración de este enorme monumento para que vuelva a su lugar original con todo el esplendor que merece el creador de este reconocido parque.

La Rosaleda es el corazón del Rosedal y donde encontraremos los más variados ejemplares de rosas. Posee una gran área en donde se encuentran casi 20.000 rosales, de más de mil variedades. De estas, las más comunes, son: Elina, La Sevillana, Johan Strauss, Charles Aznavour y Frederic Mistral.

Las Fuentes: son cinco y están distribuidas en todo el paseo.

El Jardín de los Poetas es uno de las obras más destacadas. Cuenta con 26 bustos realizadas en mármol o bronce de importantes escritores líricos de todo el mundo. Un busto de bronce con la imagen del poeta y periodista Olegario V. Andrade fue el primer “habitante” de este jardín. Cuatro años después le siguió el escultor Lucio Correa Morales, y luego muchos má entre los que se encuentran William Shakespeare; Dante Alighieri; Giaccomo Leopardi; Antonio Machado; Federico García Lorca; José Martí; Alfonsina Storni, y Jorge Luis Borges, cuya imagen fue descubierta el 5 de diciembre de 1996.

En la actualidad, el Rosedal es un área protegida estrictamente, por lo cual en este sector no se pueden hacer picnics, pisar el césped y tampoco se permite el acceso con bicicletas ni animales. Esto se debe sencillamente a que en el lugar hay miles de especies de rosas, y es un ambiente más sensible. Sin embargo, durante los días feriados y los fines de semana, las calles que rodean el rosedal se encuentran totalmente cerradas al tránsito vehicular, para congregar a corredores, patinadores y ciclistas que salen a disfrutar del aire libre y perfumado por las rosas.

En su centenario, el Rosedal de Palermo fue reconocido con el premio internacional “Garden Excellence Award” (Jardín de excelencia) otorgado anualmente por la Federación Mundial de las Sociedades de la Rosa (WFRS, son sus siglas en inglés), premio que anteriormente obtenido en el año 2012 siendo el primero en Sudamérica en ganarlo.

Frente al Rosedal se halla el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori (Calle Infanta Isabel 555) que cuenta con un patrimonio de más de cuatro mil quinientas obras de arte argentino compuesto por pinturas, esculturas, tapices y grabados. Se encuentra abierto de martes a viernes de 12.00 a 20.00 hs. Sábados, domingos y feriados de 10.00 a 20.00 hs.

Para llegar al Rosedal, se pueden tomar las líneas de colectivos o buses: 12, 15, 29, 36, 37, 39, 41, 55, 57, 59, 60, 64, 67, 68, 93, 95, 102, 108, 111, 118, 124, 128, 130, 152, 160, 161, 166, 188 (Desde Plaza de Mayo y Plaza San Martín tomar la línea 130); o por subte la Línea D: Estación Plaza Italia.

Te recomendamos no olvidar tu cámara de fotos, un protector solar y gorro para cuidarse del sol, anteojos de sol, calzado cómodo y cuidar siempre tus objetos de valor (cartera, bolso, cámara, notebook, etc.). Si te gusta la música, tu reproductor de mp3 puede ser una gran compañía y si contás con bastante tiempo no dejes de realizar el paseo en bote por sus lagos o visitar otros atractivos cercanos como el Zoológico de Buenos Aires, el Jardín Japonés y el Planetario.