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Ubicación: Brasil 315. San Telmo.

A mediados del siglo XIX, la corriente inmigratoria trajo a este país a los primeros ortodoxos: griegos, y eslavos (dálmatas y montenegrinos), marinos desde la cuna, encontraron pronto aplicación a sus especiales conocimientos en náutica. Estos pineros del progreso prestaron valiosos servicios a esta República cuando la marina nacional se hallaba aún en los comienzos de su organización y más de una vez derramaron su sangre junto con los nativos, en lucha contra los enemigos de su nueva patria.

Pocos años después comenzó la afluencia de sirio-libaneses, los que dedicados al comercio ambulante en escala modesta, en la actualidad han alcanzado un desarrollo extraordinario, al punto de ocupar puestos de primera fila en el comercio y en la industria argentina.

Todos estos inmigrantes constituían una reducida comunidad ortodoxa sin representación alguna. En toda Sudamérica no había una sola iglesia Ortodoxa, ni sacerdote alguno de este culto que satisfaciera sus necesidades espirituales.

Su majestad el Emperador Alejandro III supo comprender la afligente situación de los hijos huérfanos de su Madre Iglesia y el 14 de Junio (calendario juliano) de 1888 firmó el ¨ukaz¨ (decreto) ordenando la fundación en Buenos Aires de la Iglesia Ortodoxa adscrita a La Legación Imperial de Rusia en América del Sur. Así, se estableció la primera y única Iglesia Ortodoxa en el continente sudamericano.

El 13 de Enero de 1889 fue celebrada por el Reverendo Padre Miguel Petrovich Ivanoff la primera misa ortodoxa en la Iglesia ubicada en una modesta casa de la calle Talcahuano, pero desgraciadamente duró poco tiempo, ya que el Reverendo Padre Ivanoff fue requerido por sus familiares y la parroquia quedó acéfala.

Por aquel tiempo, el joven Constantino Izrastsoff se encontraba en La Haya (Holanda) prestando servicios como lector a la Iglesia y el 15 Abril de 1891 fue nombrado superior de la Iglesia en Buenos Aires. Al llegar aquí y encontrarla tan abandonada, necesitada y carente de lo más indispensable, prometió poner todos sus empeños para ubicarla dignamente y levantar su prestigio.

Después de mucha lucha, se pudo dar comienzo a la obra, la cual se erige en un terreno donado por el Zar de Rusia, Nicolás II y el 18 de Diciembre de 1898, día de San Nicolás, se colocó la piedra fundamental. Con motivo de la colocación de esta, el Señor Alejandro Greger, Encargado de Negocios de Rusia, hizo acuñar medallas conmemorativas de bronce y de plata que ahora representan una gran rareza.

La bendición del templo en la calle Brasil tuvo lugar el 6 de octubre de 1901 en presencia Presidente General Julio A. Roca, ministros, diplomáticos, autoridades nacionales y municipales y representantes de la Iglesia Ortodoxa.

A raíz de la caída del Imperio Ruso, el 23 de septiembre de 1926 se concede personería jurídica a la Asociación Ortodoxa Rusa en la Argentina (Decreto 167) de tal manera que los griegos y los sirio-libaneses formaron sus propias parroquias con sus sacerdotes nacionales. El Obispo de Buenos Aires, con sede en esta iglesia, posee jurisdicción sobre toda la Argentina y América del Sur, sin embargo, la nunciatura del obispado depende del Santo Sínodo, en Nueva York.

Los planos, conforme al anteproyecto trazado en San Petersburgo fueron realizados por el famoso académico M. T. Preobrazshensky, arquitecto del Santo Sínodo de Rusia, y adaptados en Argentina por el arquitecto noruego Don Alejandro Cristophersen, quien dirigió la obra, iniciada en 1898, y finalmente construida y adaptada en 1901, en colaboración con el ingeniero Pedro Coni. Los fondos para su edificación fueron donados por Rusia.

La iglesia consta de una parcela de 716.6 m² y se haya frente al Parque Lezama. Su estilo es bizantino y su apariencia es la de las típicas iglesias de Moscú del siglo XVII y XVIII, que rodeada por casas de techos bajos, hace que sus cinco cúpulas acebolladas de color azul y estrellas doradas, coronadas por cruces ortodoxas sujetas con cadenas que apuntan hacia el oriente, sobresalgan en el barrio. Actualmente es considerada Monumento Histórico Nacional Argentino.

En el frente, un bajorrelieve en bronce reproduce la fachada de la iglesia que cuenta con tres vitrales que ilustran distintas escenas bíblicas y, en el frontispicio, un mosaico realizado en San Petersburgo que representa a la Santísima Trinidad. El templo está ubicado en el Primer Piso de la estructura, y se accede al mismo por una puerta ricamente decorada a la izquierda de la fachada.

Todas sus piezas fueron traídas desde San Petesburgo, y se destacan entre ellas, los vitrales multicolores de su interior y sus ventanas, y el gran mural que se extiende en su frente, realizado íntegramente en mosaico veneciano y que es la representación de la Santísima Trinidad

Según el modelo del templo del Antiguo Testamento, el templo ortodoxo se divide en tres partes: el nártex, la parte central y el altar.

El Nártex es la parte oeste del templo, donde está la entrada principal, en él se venden las velas y las “prósforas.”
La parte central del templo (nave), donde se encuentran los feligreses se divide del altar con un muro o valla que sirve de separación, adornado con muchos iconos, llamado iconostasio.

El iconostasio tiene tres puertas que conducen al altar. La central (Puerta Real o Puerta Santa) por la que entra invisiblemente el Rey Celestial y dos puertas laterales. En la Puerta Real representa la Anunciación (a la Madre de Dios) y los 4 Evangelistas (Mateo, Marco, Lucas y Juan). En las puertas laterales se representan los arcángeles Miguel y Gabriel.
El iconostasio se edifica sobre la parte más alta (solea), que se asigna para los participantes en el Oficio Divino. La parte central de la solea, delante de la Puerta Real, se llama ambón. El ambón el diácono (canta las letanías y lee) pronuncia las oraciones (letanías) y lee el Evangelio. También aquí los fieles suben para recibir el Sacramento de la Comunión. Por los lados de solea se encuentran los “cleros”, destinados a los lectores y cantores.

El Altar o Santuario al cual están dirigidas las miradas de los feligreses se encuentra en el lado este del templo siendo la parte más sagrada del templo. En el centro del altar esta puesta la Santa Mesa, una mesa cuadrangular, en la cual se realiza el Sacramento de la Eucaristía. Está cubierta con ornamentos sagrados y sobre ella se colocan la Cruz, el Evangelio, el antimensio y los cofres (tabernáculos) especiales destinados a guardar la reserva de los Santos Dones. Detrás de la Santa Mesa se encuentran la Cruz y el candelabro de siete brazos.

En el ángulo nordeste del altar, está el Prótesis (o altar del ofertorio) – una mesa destinada para preparar el pan y vino para la realización del Misterio Eucarístico (Sacramento de la Eucaristía). Esta mesa también está cubierta con ornamentos sagrados.

En algunos Templos, además del altar principal, existen altares laterales, adicionales. En ellos se celebran liturgias temprano en la mañana, o algunos oficios menos solemnes.

A partir del siglo XXI, se realizan en forma constante restauraciones en el interior y exterior del templo. Se han restaurado la fachada y las cúpulas y varios iconos de la Catedral. En el año 2006 se dio comienzo a la restauración del iconostasio de mayólica. En ese mismo año se comenzaron los trabajos de renovación del salón parroquial en vistas de utilizar ese espacio para actividades parroquiales y culturales.

En 1998 la Iglesia festejó los 100 años de la Consagración de la Catedral de la Santísima Trinidad con la participación en los oficios litúrgicos, de muchos invitados tanto del País como del Exterior,

Actualmente la Iglesia Ortodoxa Rusa en la Argentina cuenta con varias parroquias en la Capital, Gran Buenos Aires e interior del País. Estas parroquias son asistidas por un obispo para Argentina y toda Sudamérica, Monseñor Alejandro Mileant, 7 de sacerdotes y tres diáconos.

Visitas guiadas para grupos: Estas visitas se realizan de lunes a viernes durante todo el año calendario, a excepción de los días de festividades religiosas. Sin costo. Reservas por correo a info@iglesiarusa.org.ar o telefónicamente al 4361-4274 de lunes a viernes de 10:00 hs. a 12:00 hs.

Visitas guiadas para el público en general: Se realizan el segundo domingo de cada mes a las 15:00 hs. Tienen un bono contribución de $ 15 (quince pesos) y su duración es de 45 a 60 minutos aproximadamente. Si usted requiere de un guía que hable inglés, deberá anticiparlo en su reserva.

No está permitido tomar fotos, ni recorrer el templo sin invitación o permiso del anfitrión.